sábado, 12 de diciembre de 2015

Guía básica ilustrada para posar y salir bien en las fotos (sin ser modelos)

Al igual que en publicaciones anteriores os he ofrecido algunos Consejos para posar bien en las fotos, y una Guía visual de posado fotográfico para hombres, hoy quiero compartir con todos vosotros una serie de recomendaciones a modo de guía visual que ha elaborado Jodee Ball, fotógrafa profesional, que nos muestra las poses adecuadas así como los errores que cometemos habitualmente a la hora de posar para una instantánea.

Adoptar una postura relajada


La postura en forma de “S“ luce más relajada y menos formal ya que no hay simetría perfecta ni pareces un soldado. La postura correcta es esencial para ocultar nuestros defectos y mostrar nuestras virtudes. Separa el codo del cuerpo, apóyate en una pierna y no las juntes. Si tienes los brazos gorditos, evita salir con ellos pegados al cuerpo; si tienes la cadera muy ancha, busca un punto medio entre estar de frente y de perfil.

También hay que cuidar las manos: la foto lucirá mejor si sólo escondes en tus bolsillos los pulgares y el resto de los dedos se quedan a la vista.




Posar con el cuerpo en 3/4


Para que te veas más delgado en las fotos, evita formar una línea recta con los hombros, para lograr esto sólo debes girarte en un ángulo de 3/4. Debemos evitar hacernos fotos completamente de frente porque es muy poco favorecedor. Ponerse ligeramente de lado ayuda. Prueba la pose de la “alfombra roja”: pon tu mano en tu cadera, inclina tu cuerpo hacia el lado y gira tu cabeza hacia la cámara. Es un cliché, pero de verdad que ayuda a verse más estilizada (siempre y cuándo no nos relajemos demasiado y mostremos 'barriguita').
 
En la segunda foto vemos las manos reposando sobre el muslo, esto hace que la pose luzca más ligera y sofisticada.




Cuidar las manos


A veces quieres tocar tu cara para posar. En este caso sólo tienes que asegurarte de que la palma de la mano no se despliegue hacia la cámara sino que se amolde al contorno de tu rostro.  




Bajar un hombro


Un hombro caído alarga visualmente el cuello, hace que tu rostro luzca más estilizado. También procura no ocultar las manos. Volvemos a aplicar la técnica de la diagonal. Como ves en la segunda imagen, una mano ubicada encima del codo luce mucho mejor.




Doblar un poco la rodilla


Posando de lado, debes continuar cuidando la postura en ”S". Sólo dobla un poco la rodilla, baja ligeramente los hombros, y tu silueta en la foto lucirá más delgada; incluso la pose en sí misma parecerá más relajada.




Inclinar ligeramente la cabeza


La foto lucirá más interesante si no miras la cámara de frente, es preferible que gires un poco tu rostro. Inclina ligeramente la cabeza y crearás la sensación de mirar la cámara de abajo hacia arriba, es otra manera de lucir más atractivo en una foto.




Un requisito importante si vas a realizar una sesión de fotos será la elección de la ropa adecuada. Las prendas te ayudan a sacar el mayor partido y a definir lo que quieras mostrar.

Es importante perderle el miedo a la cámara, evitar las sonrisas forzadas y las poses imposibles. En definitiva, lo más importante para salir bien en una foto es ser natural y relajarse al posar.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Libro: 'Tan fácil y tan chic. Todos los básicos para vestir con estilo'

¿Qué tipo de tejano debes elegir? ¿Cómo ponerte una camisa blanca? ¿Qué Little Black Dress te queda mejor? Este es un libro indispensable para saber cómo vestirte, ¡con los básicos que toda mujer debería tener en su armario! 

Trucos y consejos para elegir colores, formas y para que sepas lo que mejor te sienta: lo aprenderás todo acerca de las combinaciones acertadas, los diseños imprescindibles y la forma de llevarlos.

Una guía asequible con muchas ideas para que personalices tus mejores looks. 

Datos del libro

  • Nº de páginas: 224 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: RBA LIBROS
  • Lengua: castellano
  • ISBN: 9788490563816

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Modelos y características de los diferentes tipos de sujetadores

El sujetador, también llamado corpiño, sostén, brasier o bra, es una prenda tan íntima y particular que utilizaremos un modelo u otro en función de nuestra personalidad. 

Afortunadamente hoy en día disponenos de una amplia gama de modelos y diseños que se adaptarán a nuestros gustos, pudiendo elegir también entre todos ellos atendiendo a diferentes criterios: comodidad, sujeción, realce, estética...


 
 
 
 


martes, 8 de diciembre de 2015

Evolución de los vestidos de novia en los últimos 100 años

El canal Mode presentó un vídeo timelapse de tres minutos en el que muestra cómo ha cambiado la apariencia de las novias durante los últimos 100 años.


 
Haciendo un pequeño resumen del mismo, aquí os dejo las fotos que reflejan la evolución y los cambios sufridos en el diseño de los vestidos, en el maquillaje y los peinados de las novias desde el año 1915 hasta el actual 2015.

 

 

Principios del siglo XX (1915)


Primaba el corte recto y simple. Los adornos, inspirados en el Art Deco, eran también simples. El velo de encaje sigue siendo norma en la mayor parte de las bodas. En general, una novia muy recatada a la que prácticamente no se le veía la piel. 


   

 

La era dorada del jazz (1925)


En esta época la mujer deja a la vista los hombros o incluso los tobillos, utilizando vestidos de una marcada inspiración charlestón que hoy conocemos como "Gran Gatsby": tocados con plumas y perlas, flecos y líneas lisas.


   

 

La Gran Depresión (1935)


En esta época se vuelve muy popular el estilo victoriano. En cuanto a materiales, la mayoría de los vestidos estaban hechos de rayón, una tela significativamente más barata que la seda. Los tocados con velos hicieron de nuevo su aparición.


 

 

Moda post-guerra (1945)


Vestidos de corte clásico, normalmente de manga larga y con escote en V. Se usaban tanto velos largos como cortos, y el cabello se llevaba con ondas grandes. El look se complementaba con ramos pequeños.



    

New look (1955)


Gran parte de los vestidos eran de manga larga. El escote en forma de corazón se popularizó por Elizabeth Taylor gracias a su interpretación en la película El padre de la novia. Se empezaron a usar vestidos más cortos, que dejaban a la vista los tobillos.


   

 

Faldas vaporosas (1965)


Se comenzaron a usar las mangas tres cuartos, los cinturones delgados a la altura de la cintura y las faldas vaporosas. El look se complementaba con un velo mediano voluminoso y un bouquet pequeño.


   

 

El estilo hippie (1975)


Entre las novias hippies se pusieron de moda las coronas de flores, un look que recupera hoy día el estilo boho chic. Asimismo, se popularizó el llamado look drapeado, ese que recuerda a una diosa griega envuelta en una sábana. 



   

 

La extravagancia (1985)


El particular estilo de la época se cuela también en la moda nupcial. Peinados y maquillajes atrevidos, y vestidos a los que no les falta de nada: velos catedral, bordes con encaje, y sobre todo mangas bombachas y ramos de flores gigantes. Un estilo muy opulento donde el mejor ejemplo lo encontramos en el vestido de novia de Lady Di, un icono de la moda de esta época.


   
 

Sencilla y clásica (1995)


La sencillez vuelve a ser protagonista, apostando en todo momento por una novia elegante. Los escotes más abiertos entran en la moda pisando fuerte y se comienza a marcar cintura. Ramos de tallo largo, y recogidos con un velo más discreto y con caída, complementan la moda en esta década.

Esta época estuvo fuertemente influenciada por películas y series populares como: Cuatro bodas y un funeral, el remake de El padre de la novia, La boda de mi mejor amigo y Novia a la fuga.  


 

 

Siglo XXI y nuevo milenio (2005)


Con el cambio de siglo y la inauguración del nuevo milenio, se vieron apuestas más arriesgadas en la pasarela, enfocadas cien por cien a la alta costura. Las novias marcan sus formas de mujer y los vestidos se vuelven aún más femeninos. Las opciones más populares son el vestido de corte sirena y el escote palabra de honor. 



   

La novia actual (2015)


Esta última década ha estado marcada por una enorme variedad de estilos. Sin embargo, las siluetas delinean el cuerpo de la mujer y los diseños continúan siendo sofisticados y elegantes. Las principales tendencias son las transparencias y las espaldas descubiertas, así como los cinturones de pedrería y los encajes. 




La modelo Lolly Howie ha sido la encargada de poner cuerpo y cara a todas las épocas y vestidos de novia. Aquí os dejo el vídeo de tres minutos que muestra esta evolución:



lunes, 7 de diciembre de 2015

Combinaciones de colores ideales para lucir en nuestros outfits diarios (III)

Siguiendo con las combinaciones de colores, hoy os traigo otras 15 posibilidades para conjuntar las diferentes prendas y complementos de nuestro fondo de armario.


















Podéis consultar más combinaciones de colores en publicaciones anteriores:


sábado, 5 de diciembre de 2015

Libro: 'Secretos para parecer más esbelta eligiendo la ropa adecuada'

Leah Feldon, que lleva más de veinte años trabajando en el mundo de la moda y ha vestido a modelos y famosas, te ofrece toda la información que necesitas para encontrar tu estilo personal y crear un vestuario que estilice tu figura. 

En un tono ameno e instructivo, aborda un sinfín de temas destinados a disimular las imperfecciones de la silueta y realzar los aspectos positivos, entre los que cabe destacar: detalles de diseño que añaden volumen, colores apropiados e inapropiados, pantalones con o sin pinzas, lencería de control que funciona, qué telas adelgazan y cuáles engordan, qué conviene tirar y qué se debe guardar... 

Ilustrado con divertidos dibujos en blanco y negro, el libro ofrece multitud de consejos fáciles de aplicar para: afrontar el temido reto del traje de baño, mejorar el aspecto con los accesorios adecuados, reducir vientre sin esfuerzo, crear ilusiones ópticas para parecer más alta, equilibrar las proporciones con estilo... y muchos más.

Este libro, lleno de consejos prácticos fáciles de aplicar, citas de famosos e ilustraciones, te ofrece toda la información que necesitas para crear un vestuario que estilizará tu figura. Además, gracias a esta obra encontrarás tu estilo personal. "Cuando tu ropa esté en perfecta armonía con tu cuerpo y con esos rasgos de tu personalidad que te hacen única, habrás cruzado la línea que separa la moda corriente del verdadero estilo". 

Datos del libro

  • Nº de páginas: 185 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ONIRO
  • Lengua: castellano
  • ISBN: 9788497540377

martes, 1 de diciembre de 2015

El Tweed, el tejido icono de Chanel

Tradicionalmente utilizado en prendas de vestir campestre, el tweed se hizo popular en la sociedad inglesa del siglo XIX cuando era utilizado en las chaquetas de caza deportiva, y en las actividades de ocio de la élite. Debido a su durabilidad, las chaquetas de tweed Norfolk y bombachos eran una opción habitual para cazadores, ciclistas, golfistas y para los primeros automovilistas de la época. 

Producido originariamente en Escocia, donde se tejía a mano, el tweed es una tela hecha de lana cardada y de apariencia voluminosa y fuerte. Se cree que su nombre se debe al río Tweed, que fluye en la región. Sin peinar, el material muestra sus irregularidades (los llamados ‘botones’) que le confieren un aspecto más natural.




Coco Chanel y su aportación al mundo de la moda


Años más tarde, ya en el siglo XX, Gabrielle Chanel y el duque de Westminster se conocen a mediados de los años 20, y es en este momento cuándo Mademoiselle Coco descubre las bondades de este tejido y, siendo la primera en hacerlo, decide incorporarlo al vestuario femenino. Pionera en tantas cosas, quería ofrecer a las mujeres comodidad y modernidad, y se apropiaba de aquellos elementos más relajados de la ropa de los hombres para ‘liberar’ a la mujer de las rigideces de su vestuario.
 
En 1924 Coco introdujo los primeros tweeds en su colección que mandaba hacer a una fábrica escocesa, elaborando el conjunto de chaqueta y falda con el cual se vestía regularmente, y que a partir de este momento empezaba a ser codiciado por las damas de la burguesía francesa. Coco fue por lo tanto, la precursora de esta moda (adoptada posteriormente por muchos otros modistos), convirtiendo así el tejido tweed en uno de los distintivos de la casa Chanel.

A finales de los años veinte y hasta mediados de los años 30, el uso del tweed se amplió, empezando a utilizarse como tejido básico en abrigos, trajes de día y ropa deportiva. 

Pero fue después de la segunda guerra mundial, en 1954, y a sus 71 años, cuando hizo su regreso triunfal a la moda, convirtiendo el tweed en pieza clave del lenguaje de estilo de Chanel, al presentar su traje en una versión perfeccionada. Un conjunto de chaqueta recta y falda hasta la rodilla.  


La chaqueta está elaborada en tejido de lana de textura irregular y compuesta por cuatro bolsillos (dos superiores y dos inferiores) y un ribete, que puede ser del mismo tono o generando un contraste. Su interior está forrado en seda, logrando que se acople perfectamente al cuerpo y permita la fluidez del movimiento. En el dobladillo interior tiene una cadenita para darle peso a la prenda, que se ajusta perfectamente a los hombros gracias a su corte cuadrado. La confección en tres partes de las mangas genera esa sensación de libertad que Coco deseaba transmitir. 





A principios de la década de los 60 Coco introdujo el tweed en el vestuario de noche (hasta entonces reservado para la ropa de diario), y lo combinó con lamé (una tela de apariencia metálica brillante utilizada con frecuencia en accesorios y en prendas de noche como faldas, tops o vestidos), terminando por representar así el estilo moderno del siglo XX.


Karl Lagerfeld y su continuidad


Décadas más tarde, tras el facellimiento de Coco Chanel en 1971 (a los 88 años de edad), y después de la llegada en 1983 del actual director creativo a la maison francesa, Karl Lagerfeld no ha dejado de enriquecer el legado de estilo de Gabrielle Chanel, ampliando considerablemente el repertorio de uso del tweed, no solo aplicándolo a la ropa de diario moderna, sino también a vestidos de noche y hasta de novia.
  

Centrándonos en la chaqueta de tweed hemos visto como esta prenda ha sufrido variaciones, con un botón más o uno menos, con bolsillos o sin ellos, diversos colores y combinaciones, pero su estructura permanece intacta. Siempre será una prenda clásica, atemporal y única. Y es que según las propias palabras de Karl Lagerfeld: "En la moda hay cosas que nunca pasan de moda: el vaquero, la camisa blanca y la chaqueta de Chanel".


 
Y si hay una característica que define a esta chaqueta tweed es la versatilidad, ya que puede utilizarse en cualquier tipo de evento y ocasión, mezclándose con todo tipo de prendas: con vestidos, con pitillos, con shorts o en conjunto de falda.  Las celebrities y socialites la lucen temporada tras temporada.




Actualmente la chaqueta de tweed es todo un icono de elegancia, no solo porque era usualmente llevada por su diseñadora, sino porque ha sobrevivido a la industria por casi 100 años. Constantemente se ha ido renovando y adaptando a las últimas tendencias, convirtiéndose en la principal seña de identidad de la firma francesa en cada una de sus colecciones, y al mismo tiempo, pasando a ser un must have de fondo de armario, ya sea en su versión original (no apta para todos los bolsillos) o en las diferentes adaptaciones de las firmas low cost